Las sustancias adictivas
Domingo Moral Chico
1.1 LAS SUSTANCIAS ADICTIVAS Y SU CONSUMO
1.1.1
CLASIFICIACION:
Ø
Estimulantes: cocaína, anfetamina.
Ø
Depresores o sedantes: alcohol, barbitúricos
(bustisol, amytal)
Ø
Narcóticos: opio, morfina, heroína
Ø
Alucinógenos: LSD, marihuana, peyote, hongos
Ø
Solventes: thinner, pegamento, gasolina,
aerosol, quitaesmalte
1.2 EL TABACO
o
Descripción e historia del tabaco
o
La adicción al tabaco
o
Compuestos químicos del tabaco
o
Consumo y consecuencias
1.3 EL ALCOHOL
o
Descripción e historia del consumo de alcohol
o
Consecuencias sobre el consumo de alcohol y
alcoholismo
o
Toxicomanía alcohólica: fases
-
Pre alcohólica
-
Promódica
-
De toxicomanía crucial
-
Crónica
1.4 LA MARIHUANA
o
Descripción y compuestos de la marihuana
o
Consumo terapéutico
o
Consecuencias del consumo de marihuana
1.5 BARBITURICOS
o
Descripción e historia de los barbitúricos
o
Consecuencias del consumo
1.6 INHALANTES
o
Clasificación de inhalantes
o
Problemas derivados del consumo de inhalantes
o
Historia y descripción de inhalantes
o
Daños físicos que causan los químicos inhalantes
1.7 COCAINA
o
Descripción y compuestos dela cocaína
o
Consumo y efectos de la cocaína en la persona
1.8 ANFETAMINAS
o
Historia, tipo de consumidores, adicción y
consecuencias del consumo de anfetaminas
1.9 EXTASIS
o
Descripción y compuestos del éxtasis
o
Consecuencias en la salud sobre el consumo de
éxtasis
1.10
EL
CRACK
o
Historia del crack
o
Descripción y efectos del consumo del crack
LAS SUSTANCIAS ADICTIVAS
Existen sustancias que influyen en la fisiología nerviosa de
forma negativa. Casi todas se consumen por hábitos sociales como el té y el
café que consumidos en exceso son peligrosos, porque provocan insomnio,
palpitaciones y temblores. Otros productos tóxicos son el tabaco, el alcohol y
las drogas.
1.11 LAS SUSTANCIAS ADICTIVAS Y SU
CONSUMO
1.11.1 CLASIFICIACION:
Ø Estimulantes: cocaína, anfetamina.
Ø Depresores o sedantes: alcohol,
barbitúricos (bustisol, amytal)
Ø Narcóticos: opio, morfina, heroína
Ø Alucinógenos: LSD, marihuana, peyote,
hongos
Ø Solventes: thinner, pegamento,
gasolina, aerosol, quitaesmalte
1.12 EL TABACO
o
Descripción e historia del tabaco
El origen del
tabaco estuvo en la zona andina entre Perú y Ecuador y se fecha entre el 5000 y el 3000 aC. Cuando
los españoles llegaron a finales del siglo XV su consumo se había extendido por
todo el continente. Sus usos eran diversos: se fumaba, se masticaba, se comía,
se le daba usos medicinales, rituales y hasta afrodisiacos. Hoy en día lo más
común es fumarlo (cigarrillos).
o
La adicción al tabaco
La adicción a los
productos derivados del tabaco es la más extendida. Su aceptación en la
sociedad se considera en primer lugar como una fuente de placer y en segundo
como un vicio o mala costumbre. Se ha determinado que los cigarrillos y otros
productos de tabaco son adictivos y que la nicotina es la droga del tabaco
causante de adicción. Además, el
tabaquismo causa problemas cardíacos y cerebrovasculares, y ocupa los primeros
lugares entre los factores que provocan cáncer. La nicotina provoca una de las
adicciones más potentes, desarrollando en el fumador el síndrome nicotínico
(signos y síntomas de adicción a la nicotina). A mayor cantidad de signos o
síntomas presentes, mayor porcentaje de posibilidades de estar frente a un
adicto a la nicotina.
o
Compuestos químicos del tabaco
·
Amoniaco: Componente de productos de limpieza
·
Arsénico: Veneno contenido en raticidas
·
Butano: Combustible doméstico
·
Cianuro: Empleado en la cámara de gas
·
Formaldehído: Conservante
·
Metano: Combustible utilizado en cohetes
espaciales
·
Cadmio: Presente en baterías
·
Monóxido de carbono: Presente en los humos de escape de
los coches
·
Monóxido de carbono: Es el mismo gas
que sale del escape de un automóvil o de una caldera defectuosa. Es incoloro e inodoro.
·
Alquitrán: Es la sustancia oscura y pegajosa
encargada de llevar la nicotina y demás productos químicos del tabaco hasta
nuestros pulmones.
·
Benzeno, Radón: Son productos químicos.
·
Nicotina: es la responsable de que el tabaco
sea tan adictivo.
o
Consumo y consecuencias
La nicotina es un alcaloide extremadamente
adictivo, que actúa como estimulante y sedante del sistema nervioso
central. Esto estimula el sistema
nervioso central y algunas glándulas endocrinas, lo que causa la liberación
repentina de glucosa. El estímulo va seguido de depresión y fatiga, situación
que lleva al toxicómano a buscar más nicotina. La nicotina se absorbe con
facilidad del humo del tabaco en los pulmones y no importa si éste humo procede
de cigarrillos o de puros. También se absorbe fácilmente cuando se masca el
tabaco. Con el uso regular, se acumulan concentraciones de nicotina en el
cuerpo durante el día, que persisten durante la noche. Por lo tanto, las
personas que fuman cigarrillos a diario están expuestas a los efectos de la
nicotina 24 horas al día. La nicotina absorbida al fumar cigarrillos o puros
tarda sólo segundos en llegar al cerebro, pero tiene un efecto directo en el
cuerpo hasta por 30 minutos.
Se ha demostrado que la tensión nerviosa y la
ansiedad afectan la tolerancia a la nicotina y la dependencia de ella. La
hormona producida por la tensión nerviosa reduce los efectos de la nicotina,
haciendo necesario consumir mayores cantidades para lograr el mismo efecto.
Esto aumenta la tolerancia y lleva a una mayor dependencia. Esta adicción
produce síntomas de abstinencia cuando una persona trata de dejar de fumar. Las
personas que padecen de abstinencia también necesitan más tiempo para recobrar
su equilibrio emocional después de la tensión nerviosa. Durante los períodos de
abstinencia, los fumadores han mostrado reducción de una gran cantidad de
funciones psicomotoras y cognoscitivas, como por ejemplo la comprensión del
lenguaje.
Los problemas afectan a terceros que inhalan
el humo ambiental del tabaco (fumadores pasivos). Se ha demostrado que este
humo causa cáncer de pulmón y aumentan significativamente los casos de ataques
asmáticos, infecciones cardiorrespiratorias y muerte súbita.
Los fumadores se exponen a padecer
aterosclerosis (depósito de sustancias en las paredes de las arterias),
enfisema, patologías broncopulmonares, cáncer en boca y en las diversas
porciones del sistema respiratorio, como así también diferentes manifestaciones
de enfermedad coronaria. También tienen mayor riesgo de desarrollar infarto de
miocardio y angina inestable. Los riesgos de padecer enfermedad vascular
cerebral y periférica son potenciados. Además, el tabaquismo fue reconocido
como el principal factor de incremento del riesgo coronario en pacientes que
sufren infarto de miocardio antes de los
1.13 EL ALCOHOL
o
Descripción e historia del consumo de alcohol
Aunque tradicionalmente el alcohol haya sido
considerado como un producto sedante, actualmente presenta un amplio abanico de
efectos contradictorios. Puede deprimir o estimular, tranquilizar o inquietar.
En medicina durante mucho tiempo se ha recetado el alcohol como tónico,
calmante o soporífico. El papel del alcohol en la medicina ha sido reemplazado
por barbitúricos, tranquilizantes y otros productos calmantes e hipnóticos.
Las
bebidas alcohólicas se han utilizado siempre. Es la adicción que reina a lo
largo de la historia del hombre. Lo bebían en la antigua Grecia y Roma, los
señores y siervos en la Edad Media y cuando los puritanos llegaron a América en
1620, introdujeron la práctica de beber alcohol. En esos tiempos era difícil
encontrar agua potable, por lo que todo el mundo bebía alcohol en las comidas.
El
alcohol representaba más que una simple bebida, era la forma de celebrar
importantes acontecimientos como tener
una nueva casa, la fiesta de la cosecha, las bodas y los funerales. También se
utilizaba en medicina para aliviar el dolor, bajar la fiebre o calmar la acidez
de estómago.
El
alcohol y su consumo se menciona en infinidad de pasajes de la Biblia y otros
escritos históricos y religiosos, hay vino en la última cena de Jesús. La
primera borrachera de la que hay constancia histórica es la de Noé, quien tan
pronto bajó del Arca plantó una viña, elaboró su vino, se embriagó y se echó
desnudo en medio de su tienda. El alcohol se usaba en la mayoría de las
celebraciones tanto en Oriente como en Occidente. Nabucodonosor padeció el
delirium tremens y se describe en la Biblia. En la Edad Media los alquimistas
de Europa usaban el alcohol para obtener esencias por destilación. A fray Luis
de León le supuso la cárcel por una metáfora que utilizó en cierta ocasión y
que decía “ramo de pámpanos es el amado y racimos de uva los pechos de la
amada”. Actualmente la Iglesia católica celebra la misa con vino y ha
desautorizado el mosto como posible alternativa.
Durante la década de 1920, en los Estados
Unidos se declaró ilegal la producción, venta o importación de alcohol, período
que se denominó Ley Seca y que duró trece años. En España está prohibida la
venta de alcohol a los menores de 18 años.
o
Consecuencias sobre el consumo de alcohol y
alcoholismo
Las causas del alcoholismo son muy variadas.
Los factores cultural y biológico-genético explican gran parte de la patología.
Esta adicción afecta a todas las clases sociales, por lo que no es aceptable
una teoría que atienda al carácter sociocultural bajo como factor principal a
la adicción, dado que en las clases altas el consumo es igual. No se puede
atribuir una explicación única de las toxicomanías, ya que influyen problemas
sociales tan variados como el delito, los problemas familiares, el desempleo o
la salud.
Los efectos del alcohol son inmediatos debido
a que es absorbido casi instantáneamente, pasando directamente al torrente
sanguíneo. Al llegar al cerebro, narcotiza las neuronas dificultando primero e
impidiendo luego la comunicación entre ellas. Esto se produce en primer término
en las regiones del cerebro encargadas del razonamiento y otros procesos
complejos. A medida que la alcoholización progresa se afectan las regiones
primitivas.
Es una enfermedad crónica que daña el
organismo, el funcionamiento familiar y social y puede ser causa de violencia, conductas
antisociales, desavenencias familiares, accidentes e incluso
de homicidios.
El alcoholismo es una
enfermedad porque ocasiona trastornos en el funcionamiento normal del
organismo, en sus relaciones familiares y sociales.
La mayoría de las personas consumen bebidas
alcohólicas:
·
Para sentirse bien y divertirse.
·
Para escapar de situaciones negativas, desagradables.
·
Porque les gusta el sabor de las bebidas alcohólicas.
·
Para estar más a gusto en reuniones.
·
Para emborracharse.
·
Violencia Doméstica.
Y complicaciones desde el punto de vista
Médico:
·
Hepatitis o cirrosis hepática (acumulación de fibras en el
hígado).
·
Pancreatitis (inflamación del páncreas por mal funcionamiento de
las enzimas)
·
Hemorragia Gastrointestinal.
·
Hipertensión Arterial.
·
Arritmias Cardíacas.
·
Cáncer de cavidad oral, esófago e hígado.
·
Síndrome de abstinencia (temblores, nerviosismo, irritabilidad o
taquicardia cuando deja de beber, confusión, vómitos, sudoración, convulsiones)
·
Lesiones cerebrales irreversibles.
·
Desde el punto de vista Psiquiátrico:
o
Depresión.
o
Ansiedad.
o
Alucinaciones
o
Disfunción sexual
o
Toxicomanía alcohólica: fases:
-
Pre alcohólica: su duración oscila entre seis meses
y dos años durante los cuales la bebida es usada para rebajar la tensión y
aliviar el nerviosismo y la ansiedad. El sujeto comienza a sentirse diferente
de sus amigos, advirtiendo un rechazo por parte de la sociedad al tiempo que
aumenta el autodesprecio. Se comienza a ser consciente del problema del
alcohol, pero no se encuentran soluciones y persiste el consumo.
-
Promódica: la extensión es de dos a cinco años.
El alcohol pasa a ser una droga necesaria, apareciendo los primeros síntomas
graves. Se manifiestan periodos de amnesia (apagones, tinieblas) y signos de
lesión cerebral. Se sufren sentimientos de culpa, remordimientos, estados
crepusculares. Se produce una perturbación psíquica en el agente. Se
incrementan los hechos delictivos y los accidentes de tránsito y laborales.
-
De toxicomanía crucial: se caracteriza por la pérdida del
autocontrol, eliminándose la capacidad inhibitoria, con conducta auto
justificable del abuso del alcohol. Se pierden la autoestima y seguridad en uno
mismo. El sujeto puede asumir actitudes de grandiosidad, gestos extravagantes,
discursos grandilocuentes u ostentaciones, y atribuye la culpa a los demás, con
signos agresivos tales como insultos y humillaciones que suelen desembocar en
violencia física. La interpretación es paranoide, existiendo la sensación de
persecución por los demás. Persisten la lástima de sí mismo y los
remordimientos. Se pierde el interés por las cosas, excepto por el alcohol que
pasa a ser el centro de la vida del sujeto. Se producen lesiones orgánicas que
producen trastornos de toda la personalidad. Los celos, la conducta paranoide,
la agresividad son síntomas graves de la patología mental.
-
Crónica: se produce una destrucción
progresiva de la moralidad, con debilitación grave de las facultades mentales,
pensamiento confuso, lento y prolongado. Aparecen las psicosis alcohólicas,
alucinaciones, depresión y delirios. El sueño es conflictivo, con pesadillas y
miedo infundado, crisis de angustia y confusión de ideas.
1.14 LA MARIHUANA
o
Descripción y compuestos de la marihuana
El cannabis sativa es un arbusto silvestre
que crece en zonas templadas y tropicales, pudiendo llegar una altura de seis
metros, extrayéndose de su resina el hachís. Su componente psicoactivo más
relevante es el delta-9-tetrahidrocannabinol (delta-9-THC), conteniendo la
planta más de sesenta componentes relacionados. Se consume preferentemente
fumada, aunque pueden realizarse infusiones, con efectos distintos. Un
cigarrillo de marihuana puede contener 150 mg. de THC, y llegar hasta el doble
si contiene aceite de hachís, lo cual según algunos autores puede llevar al
síndrome de abstinencia si se consume entre 10 y 20 días. La tolerancia está
acreditada, siendo cruzada cuando se consume conjuntamente con opiáceos y
alcohol. Respecto a la dependencia, se considera primordialmente psíquica. Los
síntomas característicos de la intoxicación son: ansiedad, irritabilidad, temblores,
insomnios, muy similares a los de las benzodiacepinas.
Puede presentarse en distintas modalidades de
consumo, sea en hojas que se fuman directamente, en resina del arbusto o en
aceite desprendido de éste último. De la modalidad en que se presente la droga
dependerá su denominación: "marihuana" es el nombre de las hojas del
cáñamo desmenuzadas, que después de secarse y ser tratadas pueden fumarse, su
efecto es aproximadamente cinco veces menor que el del hachís. El nombre
"hachís" deriva de los árabes, que combatieran en las cruzadas entre
los años 1090 y 1256. El hachís se obtiene de la inflorescencia del cáñamo
hembra, sustancia resinosa que se presenta en forma de láminas compactas con un
característico olor. La marihuana es la forma más frecuente, conteniendo de 0,3
a 3,5 % de THC; la concentración de THC llega al 10 % en el hachís, siendo su
efecto diverso según factores como la velocidad con la que se fuma, la duración
de la inhalación, cantidad inhalada, tiempo que el consumidor retiene la respiración
después de inhalar y el estado anímico del sujeto. El consumo oral, tanto de
marihuana como de hachís, implica efectos psicológicos similares a los
expresados en la forma fumada pero de mayor intensidad y duración y con efectos
nocivos potenciados.
o
Consumo terapéutico
El cannabis no es curativo, pero se usa para
ayudar a aliviar síntomas de algunas enfermedades como:
·
Esclerosis múltiple y problemas de médula espinal: contra el
dolor, espasmos y convulsiones musculares.
·
Cáncer y VIH/SIDA: dolor; vómitos y náuseas como efectos
secundarios de la quimioterapia, la radioterapia y la medicación
antirretroviral; como estimulante del apetito.
·
Dolores crónicos de origen nervioso.
·
Síndrome de Guilles de Tourette: ayuda a detener los tics.
·
Dolores menstruales
·
Insomnio
·
Dolores musculares
También hay que tener en cuenta que existen
contraindicaciones en casos de:
·
Trastornos psicóticos.
·
Pacientes con problemas psicológicos.
·
Problemas de corazón: arritmias cardíacas, insuficiencia coronaria
o pacientes que hayan tenido alguna angina de pecho o infarto.
·
Contraindicado en personas que deban utilizar maquinaria o tengan
que conducir
En la medicina tradicional se describen los
efectos del cannabis sobre la salud desde hace siglos, sobretodo su valor
analgésico y su utilidad como antinflamatorio, ya que el cannabis, como buen
vasodilatador, favorece la circulación sanguínea y relaja los músculos.
Se recomienda que el cannabis para consumo
medicinal NO sea hachís, sino hierba, a ser posible de autocultivo o cultivada
por alguien de confianza para evitar plantas adulteradas.
o
Consecuencias del consumo de marihuana
Los riesgos asociados al consumo de derivados
de cannabis se explican tanto por las peculiaridades de su principal principio
activo, el TCH, como por el hecho de que se consuma habitualmente fumado.
El TCH es particularmente soluble en aceite,
por lo que tiende a concentrarse en los tejidos grasos del organismo, como es
el caso del cerebro. Tiene una vida media de una semana, por lo que a los siete
días de su consumo aún se mantiene sin eliminar el 50% del principio activo,
favoreciendo su acumulación cuando el consumo es regular. Como consecuencia de
este proceso existen algunos riesgos a considerar:
·
El consumo diario de hachís puede ralentizar el funcionamiento
psicológico del usuario, entorpeciendo sus funciones superiores relacionadas
con el aprendizaje, la concentración y la memoria.
·
Así como la ejecución de tareas complejas que requieran lucidez
mental y coordinación psicomotora, como pueden ser conducir un vehículo a motor
o, tomar decisiones.
·
Pueden provocar pánico y ansiedad.
·
En personas predispuestas, puede favorecer el desencadenamiento de
trastornos psiquiátricos de tipo esquizofrénico.
En el plano orgánico, en primer lugar, hay
que tener en cuenta que los derivados del cannabis se consumen fumados, por lo
que su uso habitual puede reforzar los riesgos asociados al consumo de tabaco,
favoreciendo la aparición de alteraciones de diversa naturaleza. Entre las
principales consecuencias de su uso, hay que citar:
·
Respiratorias: tos crónica y bronquitis en consumidores habituales
de dosis elevadas.
·
Cardiovasculares: empeoramiento de síntomas en personas que
padezcan hipertensión o insuficiencia cardiaca.
·
Sistema endocrino: altera las hormonas responsables del sistema
reproductor y de la maduración sexual.
·
Sistema inmunitario: el uso crónico del cannabis reduce la
actividad de este sistema.
1.15 BARBITURICOS
o
Descripción e historia de los barbitúricos
Son los fármacos más utilizados en los países
desarrollados. En 1887 se describieron los primeros cuadros de dependencias a
tranquilizantes como el paraldehído, habiéndose extendido posteriormente a
sustancias como cloral, barbitúricos, bromureído, diacepan, meprobanato,
matacuolona, etc. El consumo de estas sustancias está extendido en toda la
población sin haberse detectado grupos sociales o de edad determinados, aunque
están más predispuestas las mujeres. En pequeñas dosis se utilizan como
ansiolíticos, es decir, como fármaco que mitigan la angustia e intranquilidad,
y en grandes cantidades sus efectos son embriagadores, similares a los que
puede producir el alcohol.
Estas sustancias provocan una dependencia
física y psíquica, así como tendencia a aumentar el consumo por el grado de
tolerancia que poseen. Los sujetos con base neurótica son los más predispuestos
a la dependencia de esta sustancia, al desear aliviar la ansiedad que sufren.
La mortalidad por sobredosis es elevada, siendo el tipo de fármaco más usado
para el suicidio. El consumo simultáneo con alcohol es frecuente, creando
interacciones potenciadoras de los efectos de ambas drogas, caracterizadas por
trastornos en la coordinación psicomotriz y por el descenso del nivel de
conciencia. A grandes dosis pueden presentarse cuadros comparables al "delirium
tremens" del alcohol.
o
Consecuencias del consumo
Determinados toxicómanos consumen esta sustancia en unión de
otras como alcohol, café o anfetaminas, llegando a situaciones de perturbación
psíquica y física muy importantes y afectando muy notoriamente el autocontrol.
La dependencia aparece después de varios meses de haber ingerido dosis diarias,
aunque depende del tipo de barbitúrico. El consumo continuado durante años
llega a cambiar la personalidad, transformándola en más irritable, depresiva, y
comporta pérdida de memoria y concentración. Con el tiempo los síntomas van
instalándose en el sujeto pudiendo quedar una obnubilación mental permanente.
En fases muy avanzadas aparecen crisis crepusculares, desorientación y
alucinaciones que remiten en varios días tras disminuir o abandonar el consumo
pero que pueden extenderse hasta dos meses.
1.16 INHALANTES
o
Clasificación de inhalantes
·
Adhesivos: colas,
tolueno, xileno, acetona, benzoles, benzaldehído
·
Aerosoles-sprays-gases:
gases
propelentes, óxido nitroso
·
Cementos
plásticos: hexano
·
Solventes de
pinturas y relacionados: petróleo, butano, trementina, aguarrás
·
Líquidos
para limpieza: xileno, benzol, éter de petróleo
·
Anestésicos: éter,
etílico puro
·
Combustibles: bencina,
naftas
·
Thinner:
hidrocarburos halogenados
·
Vasodilatadores: nitrito de
amilo, nitrito de butilo.
o
Problemas derivados del consumo de inhalantes
El consumo de estas sustancias presenta graves problemas
sanitarios. Sus consumidores son principalmente marginales, especialmente
niños, aunque la adicción también se da con relativa frecuencia en ciertos
grupos profesionales. Las edades más frecuentes del uso crónico de inhalantes
son al principio o al final de la adolescencia. Esto se debe en parte a la
invitación o presión por parte de los compañeros de escuela y amigos,
curiosidad e ignorancia de los efectos tóxicos e inseguridad personal. Lo más
importante es la ignorancia del problema en la casa y la negación de los padres
de que sus hijos puedan tener este problema. Los motivos del consumo se deben a
la curiosidad, aburrimiento, falta de estímulos, desarraigo y falta de
pertenencia. En el caso de los profesionales, el contacto habitual con las
sustancias puede crear una adicción involuntaria; la adicción voluntaria es
menos frecuente, aunque no excepcional. Generalmente estos productos son
fáciles de obtener y están al alcance del adicto, son muy baratos, y no
precisan de instrumentos para su uso. Asimismo, no es necesario contactar a un
criminal para obtenerlos. Su uso puede hacerse en cualquier lugar, son fáciles
de esconder y difíciles de detectar. Otro factor muy importante es el
desconocimiento de las consecuencias y peligros de su uso.
o
Historia y descripción de inhalantes
Estas sustancias se consumen en determinadas zonas rurales,
como así también en ambientes marginales o de bajos recursos, donde son de las
pocas drogas a las que tiene acceso fácil. Ello agrava el problema de una
sustancia legal que es utilizada de forma incorrecta. La adicción a estas
sustancias es el paso previo a otras drogas, llevando situaciones
irreversibles. Esto suele ser desconocido tanto por la familia como por el
entorno social, dado que estas sustancias pasan desapercibidas y no son
relacionadas con adicciones. Hay tres grandes grupos de consumidores:
·
Niños
y adolescentes de poblaciones marginadas que consumen en grupo
·
Adultos
que acceden al químico por su profesión o por asociación con grupos de personas
con hábitos similares
·
Adultos
marginales que inhalan las sustancias al igual que los niños, pero en
solitario.
El aspecto familiar es importante para entender el fenómeno,
habiéndose constatado cómo los inhaladores también presentan problemas con el
alcohol, siendo de una clase social media baja y baja, y con problemas de
abandono familiar.
El uso continuado provoca dependencia psíquica, creando una
situación de necesidad de ingesta similar a otras drogas. A consecuencia de la
rápida distribución por los pulmones, el inicio de la intoxicación es
inmediato. Se relaciona el consumo de estas sustancias con conductas criminales
y autodestructivas. La sensación de euforia primero y aturdimiento después,
habitual con estos tóxicos, conlleva una perturbación psíquica grave que altera
la inteligencia y la percepción. Está acreditado el fenómeno de la tolerancia
respecto de los efectos en el sistema nervioso central, mientras que la
dependencia física es discutida. El nivel de inteligencia disminuye, haciendo
frecuentes los problemas escolares. Se presentan cambios y descuido en la
apariencia física, falta de higiene, falta de atención, alteración de la
memoria, disminución de la capacidad de abstracción y razonamiento,
personalidad antisocial, agresividad, depresión, ataques de pánico, ansiedad y
alucinaciones con trastorno en el juicio crítico y la percepción. Se presentan
ataxia, oraciones incoherentes y precipitadas, diplopia, náuseas y vómitos. La
interrupción de la inhalación, como así también una intensa aspiración, pueden
provocar la muerte.
Son causales de dependencia psíquica, pudiéndose presentar
psicosis tóxicas con daños cerebrales irreparables. Los inhalantes producen una
fácil sugestionabilidad, dándose experiencias alucinatorias colectivas, lo que
da ejemplo de la complejidad de la intoxicación. También provoca sentimientos
paranoides y excitación sexual. Se considera que la embriaguez por inhalantes
es de mayor gravedad que la alcohólica, a pesar que los efectos de la
intoxicación, no son muy prolongados.
Uno de los inhalables adictivos más difundidos es el tolueno,
sustancia presente en cierto tipo de pegamentos para cueros, gomas, cauchos,
corchos, cartones, etc. Los efectos agudos acostumbran a durar entre 30 y 45
minutos. Las consecuencias psico-perceptivas del consumo de este tipo de
sustancias es alarmante, presentándose cuadros de exaltación, alucinaciones
visuales, auditivas y táctiles, como así también ilusiones catatímicas.
El pegamento plástico y los correctores ortográficos
contienen químicos adictivos, siendo muy utilizados por menores y adolescentes,
habiendo aumentado considerablemente su consumo en los últimos años. En un
principio, las primeras ingestas suponen un estado de euforia o subida del
ánimo, pero tras instalarse la tolerancia que se desarrolla tras semanas o
meses los consumidores habituados deben inhalar varios tubos de sustancia para
alcanzar el efecto deseado. La intoxicación se caracteriza por euforia,
excitación, sensación flotante, vértigo, habla farfullante y ataxia. La
inhalación va acompañada de pérdida de inhibición con sensación de fuerza y
capacidad no reales. La intoxicación otorga agresividad, euforia, exaltación y
situaciones violentas, por lo que se potencian las posibilidades de comisión de
delitos, a lo siguen, al igual que con el alcohol, periodos de amnesia donde el
adicto no recuerda absolutamente nada de lo acaecido durante la intoxicación.
En ocasiones aparecen alucinaciones visuales que pueden llegar a durar varias
horas, lo que demuestra su gran potencial perturbador. Todos ello hace
recomendable que padres y docentes realicen un control y seguimiento en la
utilización de pegamentos y correctores ortográficos.
Los síntomas y efectos pueden ser muy variados, dependiendo
del tipo de sustancia química y de la cantidad inhalada o aspirada.
Frecuentemente hay olor o aliento a sustancias químicas, irritación de nariz,
labios, boca o piel, manchas de sustancias químicas o pintura en la nariz,
boca, manos y/o en la ropa. Los ojos suelen estar enrojecidos, algunas veces
con movimientos oculares laterales rápidos involuntarios (nistagmus). Los
efectos inmediatos son: mareos, somnolencia, pérdida del equilibrio, falta de
coordinación, embriaguez, temblores, alteración de la memoria, falta de
concentración, lentitud de movimientos, lenguaje lento e incoherente. Puede
seguir un estado de excitación, tensión muscular, aprensión, agitación, irritabilidad,
cambios en la presión arterial y ritmo cardiaco. Se presentan cambios de
conducta y personalidad, pudiendo presentarse casos de furia histérica y
violencia verbal y/o física.
Debido a que el efecto dura de 15 a 45 minutos, el adicto
tiende a inhalar nuevamente la sustancia tóxica. Pueden presentarse nauseas,
vómitos y anorexia. Inmediatamente después del uso pueden presentarse
convulsiones, estado de coma, y muerte súbita por arritmia, fallas cardíacas,
asfixia, o accidente vascular cerebral. Luego de algunas horas, pueden
desarrollarse acumulación de líquido e inflamación de los pulmones (edema
pulmonar), hipoxia o anoxia, neumonías, convulsiones. El uso repetido o crónico
deja daño permanente en el organismo: temblores, falta de coordinación, pérdida
del sentido del equilibrio, reducción de la memoria e inteligencia, estados de
depresión o psicosis, infartos cerebrales, trastornos del lenguaje y la
memoria, epilepsia, trastornos en la sensibilidad y movimiento de las
extremidades, daño al hígado y riñones, leucemia, bronquitis crónica, ceguera,
sordera, daño cerebral permanente, problemas respiratorios crónicos.
o
Daños físicos que causan los químicos inhalantes:
·
CEREBELO: es el centro de la mayoría de las
funciones involuntarias del cuerpo. El abuso severo de inhalantes daña los
nervios que controlan los movimientos motores, lo que resulta en pérdida de
coordinación general. Los adictos crónicos experimentan temblores y agitación
incontrolable.
·
CEREBRO: las sustancias inhalables afectan
diferentes partes del cerebro, provocando alteraciones sensoriales y
psicológicas. Los estudios indican que estas sustancias disuelven la capa
protectora de mielina que envuelve a las neuronas, dañando la corteza cerebral
y pudiendo derivar en muerte celular (irreversible). Esto acarrea cambios
permanentes de personalidad, pérdida de la memoria, alucinaciones y problemas
de aprendizaje.
·
CORAZÓN: el abuso de inhalantes puede resultar
en "Síndrome de Muerte Súbita por Inhalantes". Las dos sustancias que
más frecuentemente han causado estas muertes son el tolueno y el gas butano. El
gas freón interfiere en el ritmo natural del corazón, causando paro cardíaco.
Los nitratos de amilo y butilo también afectan el ritmo cardíaco.
·
HÍGADO: los compuestos halogenados, como el
tricloroetileno (presente en pinturas en aerosol y correctores escolares
líquidos) causan daño permanente a los tejidos hepáticos.
·
MÉDULA OSEA: se ha probado que el benzeno,
componente de las naftas y gasolinas, causa leucemia.
·
MÚSCULOS: el abuso crónico de inhalantes causa
desgaste de músculos, reduciendo el tono y su fuerza.
·
NERVIOS CRANEALES, ÓPTICOS Y
ACÚSTICOS: el
tolueno atrofia estos nervios, causando problemas visuales y pobre coordinación
de los ojos. Además, destruye las células que envían el sonido al cerebro. Ello
deriva en graves posibilidades de cegueras y sorderas.
·
NERVIOS PERIFÉRICOS: Inhalación crónica de oxido nitroso
(propelente) y el hexano (presente en algunos pegamentos y combustibles)
resulta en daño a los nervios periféricos. Los síntomas incluyen:
adormecimiento de extremidades, calambres y parálisis total.
·
RIÑONES: el tolueno altera la capacidad de los
riñones para controlar la cantidad de ácido en la sangre. Este problema es
reversible cuando el consumidor no es crónico y el tolueno deja el cuerpo, pero
con el uso repetido puede derivar en litiasis e insuficiencia renal.
·
SANGRE: Algunas sustancias como los nitritos
y el cloruro de metileno (thinner de pintura), bloquean químicamente la
capacidad de transportar el oxigeno en la sangre.
·
SISTEMA RESPIRATORIO: la inhalación repetida de pinturas
en aerosol resulta en daño pulmonar. Casos de asfixia se han reportado cuando
la concentración de solvente desplaza totalmente el oxigeno en los pulmones.
Además se presentan graves irritaciones en las mucosas nasales y tracto
respiratorio. Muchos químicos inhalables son potentes agentes causantes de
cáncer.
1.17 COCAINA
o
Descripción y compuestos de la cocaína
La cocaína es un alcaloide contenido en las hojas del arbusto
"Erythroxylon coca" siendo químicamente un derivado de la latropina.
Es un estimulante cerebral extremadamente potente, de efectos similares a las
anfetaminas. Además, es un enérgico vasoconstrictor y anestésico local, siendo
absorbido por las mucosas nasales cuando se la aspira, se metaboliza en el
hígado y se elimina por la orina. En la década de 1980, los experimentos sobre
patrones de consumo y cantidades certificaron sus efectos sobre la adrenalina,
muy relacionada con la agresividad. El consumo de esta sustancia se relaciona
estrechamente con hechos delictivos y de violencia. En las dos últimas décadas
hubo un enorme incremento en la cantidad de personas adictas a la cocaína,
resaltándose como dato significativo la adicción simultánea a otras sustancias.
Las consecuencias de su consumo son complejas, involucrando daños de muy
diversa índole: cerebrales, sociales, familiares, medioambientales, etc.
o
Consumo y efectos de la cocaína en la persona
La cocaína estimula el sistema nervioso central, actuando
directamente sobre el cerebro. Sus efectos fisiológicos inmediatos son:
·
Sudoración
·
Aumento
de la potencia muscular
·
Midriasis
(dilatación de la pupila)
·
Incremento
de la actividad cardíaca y presión sanguínea
·
Dilatación
de los vasos sanguíneos periféricos
·
Convulsiones
·
Aumento
en el ritmo respiratorio y de la temperatura muscular
Estos síntomas pueden provocar la muerte por paro cardíaco o
fallas respiratorias. Además se presentan irritaciones y úlceras en la mucosa
nasal. Comúnmente causa congestión nasal, que puede presentarse o no con
secreción liquida. El uso por vía inyectable expone al adicto a infecciones de
SIDA, hepatitis B y C, tétanos y otras enfermedades infectocontagiosas. La
infección con el HIV puede producirse por transmisión directa de virus al
compartir agujas y otros dispositivos contaminados. Además, puede producirse
indirectamente por transmisión prenatal a un niño cuya madre está infectada con
el HIV. El uso y abuso de drogas ilícitas, incluyendo el crack y la cocaína, se
ha convertido en el principal factor de riesgo de contagio con el virus HIV.
Sumado a ello, la hepatitis C se está difundiendo rápidamente entre los adictos
que se inyectan; el índice de infección varía entre el 65 y el 90 por ciento en
este grupo de personas, de acuerdo al país. Hasta hoy, no se ha descubierto una
vacuna contra el virus de la hepatitis C, y el único tratamiento disponible es
caro, muchas veces infructuoso y con serios efectos colaterales.
La cocaína es una droga extremadamente adictiva, cuyos
efectos se perciben en un lapso de 10 segundos y duran alrededor de 20 minutos.
Actúa directamente sobre los centros cerebrales encargados de las sensaciones
del placer. Dada su alta capacidad de producir daños y hasta destrucción
celular, las sensaciones que eran placenteras en sujetos recién iniciados se
convierten en efectos desagradables como agitación, llanto, irritabilidad,
alucinaciones de tipo visual, auditiva y táctil, delirio paranoide, amnesia,
confusión, fobias o terror desmedido, ansiedad, estupor, depresión grave y
tendencias suicidas. Los efectos psíquicos reconocidos por la mayoría de los
autores y recogidos en publicaciones recientes incluyen euforia, inestabilidad,
aumento de la comunicación verbal y de la seguridad en uno mismo, inquietud,
anorexia, insomnio e hipomanía. El adicto experimenta pérdida de interés e
imposibilidad de sentir placer ante la falta de la sustancia. Así, la cocaína
se convierte en el único objetivo y motivo en la vida del adicto, desplazando
todo tipo de sentimientos. La relación con los fenómenos criminales es
expresamente citada por los autores, asociándose su consumo a la predisposición
al delito.
La cocaína es consumida por muy variados tipos de sujetos y
motivos. Los consumidores ocasionales son sujetos con personalidades débiles e
inestables que desarrollan una rápida dependencia psicológica. La adicción a la
cocaína posee condicionantes que la desencadenan, que pueden ser el
reforzamiento de una personalidad insegura, que recibe un apoyo en el estímulo
del tóxico. En lugar de tratar este déficit patológico con antidepresivos o
fármacos estabilizadores del estado de ánimo se recurre a una vía aparentemente
rápida. Los adictos habituales presentan tolerancia y necesitan de mayores
dosis para alcanzar iguales resultados. A esto puede llegarse por causas
diversas, pero siempre relacionadas con factores familiares, sociales y
ambientales determinantes. Dado que los efectos de la cocaína sobrepasan su
punto álgido a los treinta minutos, el individuo precisa varias dosis durante
el día para alcanzar cierta estabilidad emocional y evitar el efecto disfórico
que la propia droga ocasiona luego de varias horas desde la ingesta.
1.18 ANFETAMINAS
o
Historia, tipo de consumidores, adicción y
consecuencias del consumo de anfetaminas
El consumo de este excitante está ampliamente extendido y
distribuido por todas las clases sociales. A diferencia de lo que sucede con la
cocaína que la consumen preferentemente los sectores medios y altos, las
anfetaminas son consumidas tanto por ejecutivos que pretenden sobrexcitación
como por amas de casa que buscan un anoréxico para sus dietas o por estudiantes
que preparan exámenes. Al incidir en el sistema ortosimpático causan
hipertensión, taquicardia, hiperglucemia, midriasis, vasodilatación periférica,
hiperpnea, hiporexia, etc. El estado de ánimo del adicto oscila entre la
distrofia y la hipomanía, presentándose ansiedad, insomnio, cefalea, temblores
y vértigo. Pueden aparecer cuadros depresivos y síndromes paranoides
anfetamínicos. A dosis normales, sus efectos varían de acuerdo al individuo y
las condiciones de ingesta. Pueden producir efectos placenteros, hiperactividad
y sensación desbordante de energía, pero también causan temblor, ansiedad
irritabilidad, ira inmotivada y repentina, trastornos amnésicos e incoherencia.
En la última fase se describen depresión, cuadros paranoides y delirios
paranoides, alucinaciones y trastornos de conducta. El consumo de anfetaminas
puede conducir a actuaciones agresivas, al igual que los barbitúricos y el
alcohol, por su gran efecto euforizante, unido a un descontrol en los instintos
inhibitorios. Tales situaciones se producen cuando las dosis suministradas,
generalmente por vía endovenosa, superan los 2 gr. Está demostrado un mayor
potencial en las anfetaminas que en la cocaína, tanto en su punto más álgido
como en la duración de los efectos. Reacciones muy graves se producen al
consumirlas con barbitúricos en el conocido fenómeno de la pluritoxicomanía.
Tomadas en dosis importantes son causantes de confusión, tensión, ansiedad
aguda y miedo. También pueden precipitar psicosis paranoide en sujetos no
psicóticos. La psicosis anfetamínica desarrollada por el sujeto se asemeja a la
psicosis paranoica y a la esquizofrenia paranoica.
1.19 EXTASIS
o
Descripción y compuestos del éxtasis
La metilendioximetanfetamina (MDMA) (también conocida como
"éxtasis", "ectasi", "XTC", "tiza",
"cristal", "X", etc.) es una droga sintética sicoactiva con
propiedades alucinógenas de gran potencial emotivo y perturbador psicológico,
con efectos similares a las anfetaminas. Es una droga peligrosa en extremo por
sus propiedades neurotóxicas y alta adicción, afectando a diversas zonas del
sistema nervioso central. Su producción se realiza en laboratorios clandestinos
a partir de materias primas relativamente fáciles de conseguir. De color
blanco, sin olor pero con sabor amargo, se presenta en forma de comprimidos,
cápsulas o en polvo cristalino que se disuelve en líquidos, pudiendo ser bebida,
ingerida o inyectada. Sus consumidores son principalmente jóvenes adultos, que
buscan en ella un estimulante que los lleva a bailar durante extensos períodos
de tiempo (por ello se las suele denominar "disco-drogas",
"club-drugs", "dance-drugs", etc.). Durante los años
sesenta se utilizó con fines terapéuticos dado que según determinados sectores
de la psiquiatría ayudaba a la comunicación y al tratamiento de neurosis
fóbicas. Surgió entonces la polémica médico - legal, atribuyendo a su consumo
repercusiones en la delincuencia, por lo que finalmente fue ilegalizado.
El éxtasis produce efectos síquicos de gran potencial
perturbador, cuya duración fluctúa entre las 3 y las 6 horas desde su consumo.
Inicialmente el sujeto experimenta sensaciones de confianza y excitación, a las
que sigue un estado de hiperactividad. Los efectos del estimulante se diluyen
provocando trastornos sicológicos, confusión, problemas con el sueño
(pesadillas, insomnio), pérdida de memoria, deseo incontenible de consumir
nuevamente drogas, depresión, violencia, ansiedad grave, psicosis y paranoia.
Estos efectos se presentan incluso luego de varias semanas del consumo. También
se informaron casos graves de psicosis. Entre los síntomas físicos se citan:
hiperpnea, taquicardia, anorexia, tensión y trastornos musculares similares a
los presentes en la enfermedad de Parkinson, bruxismo, náuseas, visión borrosa,
nistagmus, desmayos, escalofríos y sudación excesiva, signo característico
durante la intoxicación. Se ha comprobado que el aumento de la frecuencia
cardíaca y la tensión arterial es causal de ataques cardíacos y otros
trastornos cardiocirculatorios. Informes forenses indican que es causal de
muerte súbita. La hiperactividad acarrea, además de los problemas cardíacos,
hipertermia, deshidratación y fallas renales.
o
Consecuencias en la salud sobre el consumo de
éxtasis
Las investigaciones demuestran que la MDMA destruye las
neuronas productoras de serotonina, que regulan directamente la agresión, el
estado de ánimo, la actividad sexual, el sueño y la sensibilidad al dolor. Es
probable que esta acción sobre el sistema productor de serotonina sea el origen
de las propiedades síquicas. La MDMA también guarda relación en su estructura y
sus efectos con la metanfetamina, la cual ha demostrado ser causante de la
degeneración de las neuronas que contienen la sustancia neurotransmisora
dopamina.
En experimentos de laboratorio, una sola exposición a la
metanfetamina en dosis elevadas o el uso prolongado en dosis bajas destruye
hasta un 50% de las células cerebrales. Aunque éste daño no sea inmediatamente
aparente, los estudios científicos muestran que con el envejecimiento o la
exposición a otros tóxicos pueden aparecer síntomas de la enfermedad de
Parkinson. Estos comienzan con falta de coordinación y temblores y a la larga
pueden causar una forma de parálisis.
1.20 EL CRACK
o
Historia del crack
o
Descripción y efectos del consumo del crack
La intoxicación por esta sustancia implica cuadros delirantes
seguidos de procesos depresivos intensos. Sus consecuencias nocivas sobre el
organismo son equiparables a las de las anfetaminas administradas por vía
endovenosa, desestructurando la personalidad, y colocándola en una adicción
compulsiva. Las lesiones orgánicas son evidentes e irreversibles. Usualmente,
los adictos crónicos o aquellos que llevan varios meses con ingestas de
relevante cantidad y de forma continuada, sufren patologías mentales graves y
crónicas como demencia o paranoia. Las lesiones en el cerebro son
irreversibles.
Y estos son los efectos que pueden conllevar el consumo de
drogas al volante:


